Agresiones en el aula

El grave episodio ocurrió en el colegio Juana Manso, donde una estudiante atacó a otra con un vidrio roto tras una discusión. Docentes que intentaron intervenir también sufrieron heridas y debieron ser asistidos.


El grave episodio ocurrió en el colegio Juana Manso, donde una estudiante atacó a otra con un vidrio roto tras una discusión. Docentes que intentaron intervenir también sufrieron heridas y debieron ser asistidos.



Un violento hecho ocurrido la semana pasada en el colegio Juana Manso, de Santa Rosa, generó conmoción en la comunidad educativa luego de que una pelea entre dos alumnas terminara con una adolescente herida en el rostro y tres docentes lesionados al intentar detener la agresión.

El episodio se registró dentro del establecimiento ubicado en la intersección de las calles General Pico y Sarmiento. Según relataron integrantes del personal educativo, la discusión entre las estudiantes escaló rápidamente hasta que una de ellas rompió de manera intencional un vidrio y utilizó uno de los fragmentos para atacar a la otra, provocándole cortes en el rostro.

Ante la gravedad de la situación, varios docentes intervinieron para separar a las jóvenes. Durante el forcejeo, tres de ellos resultaron heridos y debieron ser incorporados al régimen de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) para recibir la atención correspondiente.

Debido a que las involucradas son menores de edad, desde la Policía evitaron brindar mayores detalles sobre el caso. La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia, que trabaja para esclarecer lo sucedido.

Docentes del establecimiento manifestaron su preocupación por el incremento de los hechos de violencia dentro de la institución y señalaron que este episodio superó ampliamente a otros registrados en los últimos años.

"Ya nos habíamos acostumbrado a la presencia de ambulancias y patrulleros en la escuela, pero esta vez el nivel de violencia fue mucho mayor", expresaron trabajadores del colegio, quienes describieron una escena marcada por manchas de sangre en distintos sectores del edificio y un fuerte impacto emocional entre alumnos y personal.

El episodio volvió a instalar el debate sobre la violencia en las escuelas y la necesidad de fortalecer las herramientas de prevención, contención e intervención frente a conflictos que ponen en riesgo la integridad de estudiantes y docentes. (Nuevo Diario Web)