Situación del mercado reasegurador

Según el último informe de S&P, incluso en el peor incidente las compañías dispondrían de un 11% de hucha.


Según el último informe de S&P, incluso en el peor incidente las compañías dispondrían de un 11% de hucha.



Las grandes reaseguradoras mundiales contemplan con expectación el conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel, que ha azotado la realidad económica mundial en los últimos días. Lo cierto es que estas entidades son unas de las más afectadas en caso de grandes siniestros, aunque según el último informe de Standard & Poor's (S&P), cuentan con un capital acumulado de 760.000 millones de dólares (aproximadamente 654.700 millones al tipo de cambio actual).

Esta cuantía es suficientemente sólida, según la división de investigación financiera, para aguantar los riesgos derivados del conflicto de Oriente Medio. Primeramente, por la gran hucha con la que cuenta el sector, aunque también por su exposición reducida en el área. "La exposición de los activos no es significativa, pero en el lado del pasivo, las reaseguradoras se enfrentan a posibles pérdidas que afecten a sus beneficios", indica el informe.

Esta guerra afecta especialmente a líneas especializadas, que aglutinan riesgos concretos como las coberturas de guerra, o a sectores energéticos, de la aviación o marítimos. De hecho en este último ya se están anulando pólizas al tener como excepción de cobertura el conflicto bélico.

S&P no se aventura a dar cifras sobre cuál podría ser la afectación para el sector reasegurador porque "dependerá en gran medida de la duración, de la escala y la evolución del conflicto". Pero en todo caso, según los test de estrés que realiza la casa a las 19 reaseguradoras con mayor volumen (entre las que está Mapfre), estas soportarían el peor de los escenarios disponiendo de un capital sobrante del 11% como para continuar operando.

A esta afectación reducida se suma la estimación de resultados de estas compañías. Hay 11 de las 19 reaseguradoras que ya han presentado sus beneficios, que aglutinan 31.000 millones de dólares (26.697 millones de euros) y supone un 16% más que un año atrás. (El Economista)