Le pidieron a la mujer transferencias para remolcar el vehículo con una grúa.
Una mujer de 31 años se encontraba en su domicilio del barrio Lomitas de la ciudad de Atamisqui, del departamento homónimo, cuando recibió un llamado telefónico que figuraba en la pantalla como "privado". El interlocutor inició una charla y le dijo que era su familiar residente en la provincia de Buenos Aires. En efecto, la vecina de Atamisqui se convenció de que se trataba de su tío, quien le manifestó que había quedado varado y necesitaba de su ayuda.
El sujeto le manifestó que se movilizaba en un automotor que arrastraba una casa rodante por la Ruta Nacional 34 y que el vehículo había tenido un problema mecánico a la altura de la localidad de Lugones, departamento Avellaneda, en momentos en que se dirigía a Atamisqui para visitar a todos los parientes y darles una sorpresa.
En este sentido, el hombre le manifestó que necesitaba que se comunicara con la empresa de seguros y le transfiriera dinero para que lo remolcaran hasta el citado destino. Asimismo, le manifestó que entregaría el dinero en efectivo apenas llegara a Atamisqui.
La mujer se puso en contacto telefónico con el número que su presunto tío le brindó para que se comunicara. La atendió un supuesto empleado de la aseguradora, quien le manifestó que su familiar estaba varado y que debía transferir 640 mil pesos a una billetera virtual a nombre de una mujer, lo que finalmente se concretó. Posteriormente, le solicitó que transfiriera otros $ 240 mil porque también debían remolcar una casilla rodante. En total, la atamisqueña envió $ 880 mil.
Posteriormente, la sobrina se comunicó telefónicamente con su tía para preguntarle si su esposo había podido ser auxiliado, aunque la mujer le manifestó que el hombre estaba en Buenos Aires y no había realizado ningún viaje hacia Santiago del Estero. En ese momento la vecina de Lomitas comprobó que había sido víctima de una estafa.
La denuncia fue realizada en la Comisaría Nº 20 y se dio intervención a la fiscal Silvia Jaime Luna, quien ordenó que el personal del Departamento de Delitos Económicos se hiciera cargo de la investigación.
La damnificada brindó toda la información que estuvo a su alcance, entre ella las capturas de las transferencias y los datos de la titular de la cuenta.
Los investigadores advirtieron que en muchas de las estafas los "ciberdelincuentes" indicaban a Lugones como el lugar donde se habían "varado", lo que indicaría que se trata de una sola banda. (Fuente: Nuevo Diario Web)