En la apertura del clásico encuentro de la industria, Irene Capusselli destacó el rol de los seguros de vida y retiro como motores de resiliencia social y desarrollo económico, al tiempo que remarcó los desafíos demográficos, el impacto de la tecnología y las demandas de incentivos fiscales y certidumbre regulatoria.
Durante la apertura de la 19.ª edición del Seminario Internacional de Seguros de Vida y Retiro, organizado por la Asociación de Aseguradores de Vida y Retiro de la República Argentina (AVIRA), la dirigencia del sector ratificó su compromiso institucional con la protección de las personas y el desarrollo estratégico de la industria en el país. Bajo el lema "Conectando generaciones, protegiendo futuros", el encuentro reunió a autoridades de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), cámaras colegas integradas en el Comité Asegurador (AACS, ADEAA, ADIRA, UART), directivos de FAPASA y AAPAS, autoridades del CIDeS, productores asesores de seguros y referentes del mercado.
En su discurso inaugural, Irene Capusselli enfatizó el valor de sostener 19 ediciones ininterrumpidas de este encuentro como un ámbito técnico para hacer una pausa en la vorágine diaria, analizar las tendencias globales y reflexionar sobre las perspectivas futuras del sector. Frente a un contexto histórico donde la inflación, la volatilidad cambiaria y las contingencias inmediatas obligaban al cortoplacismo, Capusselli planteó que la sociedad comienza a vislumbrar la posibilidad de recuperar la capacidad de planificar y proyectar a largo plazo.
Uno de los ejes centrales abordados en la disertación fue el impacto del cambio demográfico en la Argentina. Apoyándose en datos oficiales de Naciones Unidas, el Banco Mundial y el INDEC, se advirtió sobre la convivencia de dos variables de fuerte peso estructural: mientras la expectativa de vida al nacer en el país supera actualmente los 77 años en promedio, la cantidad de nacimientos anuales sufrió una drástica caída del 47 % en la década comprendida entre 2014 y 2024.
Esta combinación de mayor longevidad y contracción en la tasa de natalidad ejerce una fuerte presión sobre los sistemas previsionales de reparto tradicionales. Frente a esta realidad, Capusselli subrayó la necesidad estratégica de continuar impulsando herramientas de ahorro individual —como los seguros de vida con ahorro y las coberturas de retiro— que complementen las jubilaciones estatales para otorgar mayor autonomía, dignidad y certeza financiera en la vejez.
"La tecnología es un multiplicador formidable para potenciar el asesoramiento profesional, pero jamás podrá sustituir el valor irremplazable de la confianza humana."
Innovación tecnológica y el valor del factor humano
En materia tecnológica, la presidenta de AVIRA analizó la transformación impulsada por la inteligencia artificial, la analítica de datos y la digitalización dentro de la industria. Remarcó que el objetivo central de adoptar estas herramientas debe ser la desburocratización de trámites, la reducción de costos, el diseño de productos más inclusivos y la aceleración en los canales de atención.
No obstante, hizo hincapié en que la tecnología actúa como un multiplicador del trabajo profesional pero no reemplaza el vínculo de confianza. En ese sentido, ratificó que la empatía, la contención y el asesoramiento personalizado que brindan los productores asesores de seguros al acompañar decisiones trascendentales en la vida de los clientes son aspectos que no se pueden codificar en un algoritmo.
"El seguro de personas protege a las familias, pero también ayuda a construir nuestro país."
"Cada póliza que emitimos no es un simple papel ni un contrato frío. Cada póliza es una promesa, una promesa de acompañamiento en el momento justo en el que nuestro asegurado más lo necesita."
Impacto en la economía real y agenda regulatoria
Otro de los aspectos destacados durante la exposición fue el círculo virtuoso que genera el seguro de personas en la macroeconomía. La consolidación del ahorro atomizado de millones de asegurados se transforma en inversión institucional a largo plazo, proveyendo financiamiento genuino para proyectos de la economía real, desarrollo habitacional y fortalecimiento del mercado de capitales local.
Para potenciar este desarrollo, se presentó una agenda de trabajo con el sector público basada en cuatro pilares regulatorios e institucionales:
Marco regulatorio moderno y previsible: que fomente la innovación en productos y promueva la iniciativa privada.
Incentivos fiscales adecuados: que premien a los ciudadanos que priorizan el ahorro y la protección futura.
Carga tributaria razonable: que evite la superposición de gravámenes nacionales, provinciales y municipales que encarecen las coberturas.
Reglas de juego perdurables: que otorguen certidumbre a las inversiones de largo plazo necesarias para respaldar los compromisos asumidos con los asegurados.