Los factores humanos continúan siendo la principal causa de los siniestros viales en Argentina, por encima de las fallas mecánicas o las condiciones climáticas.
Llega otro fin de semana XXL de Semana Santa y la escena se repite como un loop: miles de argentinos cargan el auto, revisan el aceite y salen a la ruta convencidos de que, si no toman alcohol y no pisan el acelerador a fondo, están a salvo. Sin embargo, las tragedias siguen ocurriendo. ¿Por qué, si todos conocemos las reglas, los números siguen siendo rojos? La respuesta es tan humana como peligrosa: el exceso de confianza. No es la imprudencia temeraria lo que hoy más nos mata en la ruta, es la relajación.
Así lo indican los últimos informes de siniestralidad vial fatal del Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV): los factores humanos continúan siendo la principal causa de los siniestros viales en Argentina, por encima de las fallas mecánicas o las condiciones climáticas. Es decir, la mayoría de los siniestros no se producen por el vehículo ni por la infraestructura, sino por decisiones del conductor.
Fuente: Observatorio Vial – Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV)
https://www.argentina.gob.ar/seguridadvial/observatorio
En ese contexto, desde el área de Siniestros de ATM Seguros advierten que el perfil de los siniestros en ruta muestra un patrón cada vez más claro, especialmente en fines de semana largos y períodos turísticos como Semana Santa.
“El error más común hoy no es la imprudencia extrema. Es la confianza. Cuando el conductor se relaja, baja la atención y ahí aparece el riesgo”, explica Fernando Rodríguez, Gerente de Siniestros de ATM Seguros.
Las 5 trampas de confianza que más aparecen en los siniestros viales
Del análisis de siniestros surgen conductas que se repiten con frecuencia en fines de semana largos:
“En los siniestros que vemos todos los días hay algo que se repite: la gente no choca porque no sepa manejar, sino porque se distrae, se cansa o se confía. El problema no es solo la velocidad o el alcohol; el problema es creer que a uno no le va a pasar”, concluye Rodríguez.
Por eso, en un fin de semana como Semana Santa, donde se concentran miles de vehículos en la ruta en pocos días, entender estas trampas puede ser tan importante como respetar la velocidad máxima. Porque en seguridad vial, muchas veces, el riesgo no está en la imprudencia extrema, sino en los errores más habituales.