"Me llevaron la vida"

El hombre sufrió tres ingresos delictivos en apenas dos días en su vivienda de barrio Guillermo Lehmann. Le robaron herramientas, mercadería y dañaron el portón. Asegura que perdió la inversión que había realizado para abrir un negocio.


El hombre sufrió tres ingresos delictivos en apenas dos días en su vivienda de barrio Guillermo Lehmann. Le robaron herramientas, mercadería y dañaron el portón. Asegura que perdió la inversión que había realizado para abrir un negocio.



En apenas 48 horas, Alejandro Matorra vivió lo que él mismo definió como las peores horas de su vida. Delincuentes ingresaron en tres oportunidades a su vivienda de barrio Guillermo Lehmann, ubicada sobre avenida Luis Maggi, y se llevaron herramientas, mercadería y otros elementos valuados en alrededor de 12 millones de pesos. Además, provocaron importantes daños en la propiedad.

"Me llevaron la vida", resumió el vecino al relatar el calvario que comenzó durante la madrugada del viernes y que se extendió hasta la noche del sábado. Según contó, el primer ingreso ocurrió entre las 2 y las 4 de la madrugada del viernes. Los delincuentes lograron abrir una puerta utilizando una palanca, sin hacer prácticamente ruido. "La falsearon con una palanca. No fue un golpe, por eso no se escuchó nada. Después arreglé esa abertura e hice otras modificaciones para reforzar la seguridad", explicó. Sin embargo, al día siguiente volvieron.

En la madrugada del sábado, nuevamente entre las 2 y las 4 de la mañana, los ladrones encontraron otro punto de ingreso. Esta vez palanquearon una reja y lograron abrir una ventana sin romper el vidrio. "No estalló el vidrio, simplemente lo abrieron. Son muy silenciosos", describió. Pero el tercer episodio fue aún más violento.

Cerca de las 22 del sábado, cuando ya había instalado una alarma y colocado incluso alambre de púas sobre el tapial por donde habían ingresado anteriormente, los delincuentes decidieron entrar por otro lugar. "Me arrancaron una hoja completa del portón. Es un portón de cuatro hojas. Ahora tuve que apuntalarlo de manera precaria hasta poder hacer uno nuevo", explicó. Fue un vecino quien advirtió la situación y golpeó las manos para avisarle. "Cuando terminé de vestirme salí y me encontré con que habían roto el portón y el delincuente había escapado corriendo." Además, aseguró que también destruyeron la alarma para evitar que siguiera sonando.

Lo que más desconcierta a Alejandro es la magnitud del robo. Según estimó, los delincuentes se llevaron una enorme cantidad de mercadería y herramientas. "Tenía un depósito lleno. Herramientas de trabajo, máquinas nuevas para herrería, soldadoras eléctricas, artículos de bazar... todo era para abrir un negocio."

Calcula que para retirar semejante cantidad de elementos hicieron falta al menos dos camionetas. "No puede ser que entre las dos y las tres de la mañana nadie vea que prácticamente están mudando una casa."

El damnificado explicó que todos esos elementos representaban los ahorros de muchos años. Su intención era abrir un comercio de herrería y bazar para generar una nueva fuente de ingresos. "Me gasté todos mis ahorros en eso. Era la posibilidad de salir adelante y ahora no tengo ni siquiera esa oportunidad." A las pérdidas por el robo se suman ahora los costos para reparar los daños y reforzar la seguridad. "Tengo que hacer un portón nuevo de hierro, colocar más cámaras, reforzar todo. Es muchísimo dinero."

Tras el tercer robo decidió colocar alambre de púas sobre uno de los tapiales, además de nuevas cámaras y otros sistemas de seguridad. Sin embargo, reconoce que la sensación es de impotencia. "Tenemos que convertir nuestras casas en cárceles para poder vivir tranquilos."

Alejandro indicó que realizó la denuncia policial inmediatamente después de los hechos. Contó que llamó a la Policía durante la madrugada del sábado y que, cuando ocurrió el tercer intento, fueron nuevamente los vecinos quienes dieron aviso. No obstante, cuestionó el avance de la investigación. "Estamos a lunes y todavía nadie pidió las grabaciones de las cámaras particulares que hay en las casas." Según sostuvo, en el barrio existen varios dispositivos privados que podrían aportar imágenes del recorrido de los delincuentes. El vecino aseguró que la inseguridad viene creciendo en barrio Guillermo Lehmann. "Los vecinos se están quejando porque hay muchos robos. No sé si esto será una zona liberada o qué está pasando." Aunque reconoció que suele observar patrullajes policiales por el sector, le resulta llamativo que nadie haya advertido movimientos extraños durante los robos. "Normalmente hay presencia policial. Por eso me cuesta creer que nadie haya visto nada."

Alejandro contó que reside en ese lugar desde hace más de cuatro décadas y aseguró que jamás había atravesado una situación semejante."Hace 45 o 46 años que vivo acá. Nunca vi algo con tanto ensañamiento." Consultado sobre la posibilidad de recibir colaboración de la comunidad, explicó que nunca le gustó pedir ayuda económica, aunque reconoció que cualquier aporte será bien recibido debido a la situación que atraviesa.

"Siempre me dio vergüenza pedir ayuda. Lo que más necesito es trabajo." Contó que trabaja de manera independiente como asesor científico, terapeuta y nutricionista, y que quienes deseen contactarlo pueden buscarlo en Facebook con su nombre, Alejandro Matorra, desde donde brinda sus datos de contacto.

Mientras tanto, intenta recuperarse del golpe económico y emocional que le dejaron tres robos consecutivos. "Me sacaron la vida. Se llevaron todos mis ahorros y todo lo que había construido para poder empezar de nuevo", concluyó. (Rafaela Noticias)