Según el Informe Sigma de Swiss Re Institute, el crecimiento del mercado asegurador mundial perderá impulso en 2026, aunque las inversiones en IA y el aumento de los riesgos geopolíticos abrirán nuevas oportunidades para el sector.
El crecimiento del mercado asegurador mundial perderá impulso en 2026, aunque las inversiones en inteligencia artificial y el aumento de los riesgos geopolíticos abrirán nuevas oportunidades para el sector. Así lo señala el último informe sigma de Swiss Re Institute, que prevé que las primas globales de seguros crezcan un 1,3% en términos reales el próximo año, frente al 3,9% estimado para 2025.
El estudio atribuye esta desaceleración al menor crecimiento económico, el repunte de la inflación y la sucesión de perturbaciones en las cadenas de suministro derivadas de las tensiones geopolíticas. En este contexto, Swiss Re estima que la economía mundial crecerá un 2,5% en 2026, mientras que la inflación media se situará en el 4%.
Pese a este escenario, el informe destaca que el fuerte ciclo de inversión en infraestructuras de inteligencia artificial está generando nuevas necesidades de transferencia de riesgos. Según calcula, el gasto de las grandes compañías tecnológicas en infraestructura de IA alcanzará los 750.000 millones de dólares en 2026, impulsando la demanda de coberturas en ramos como daños, ingeniería, ciberriesgos, responsabilidad civil e interrupción de negocio.
Para Jérôme Haegeli, economista jefe del grupo, la combinación de inversiones en IA, nuevos sistemas energéticos y cadenas de suministro más resilientes está creando «nuevas bolsas de riesgo» en las que el seguro y el reaseguro desempeñarán un papel clave para facilitar la inversión y aportar capacidad de absorción de riesgos.
No Vida crecerá por debajo de la media histórica del sector
En cuanto a la evolución por ramos, Swiss Re prevé que el seguro de No Vida registre un crecimiento real de apenas el 0,6% en 2026, condicionado por un mercado más competitivo, la inflación de los siniestros y la creciente exposición a catástrofes naturales. No obstante, considera que la rentabilidad del sector seguirá siendo sólida gracias a los ingresos financieros, con una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) estimada del 11,4%.
Por el contrario, el seguro de Vida mantendrá un crecimiento más dinámico, con un avance previsto del 2,3%, favorecido por el entorno de tipos de interés más elevados, que continúa impulsando los productos de ahorro y rentas, especialmente en los mercados emergentes.
(Fuente: Inese)