El estado impulsa una alianza entre la Policía Estatal y el Departamento de Servicios Financieros para combatir delitos.
Nueva York avanza con una estrategia integral para enfrentar el fraude en seguros, uno de los factores que más incide en el alto costo de las pólizas automotrices. La gobernadora Kathy Hochul anunció una nueva alianza entre la Policía Estatal y el Departamento de Servicios Financieros (DFS), con el objetivo de mejorar la detección, investigación y sanción de delitos financieros.
El plan incluye un programa de capacitación especializado que alcanzará a 250 investigadores, policías y miembros de agencias locales. La formación se realizará en julio en la Academia de la Policía Estatal, en Albany, y abordará distintos tipos de fraude, con énfasis en el seguro automotor, uno de los más frecuentes en el estado.
La medida responde a una problemática en crecimiento. Según el comunicado oficial, solo en 2025 se registraron más de 51.000 casos sospechosos de fraude en seguros ante el DFS. En el caso específico del fraude automotor, las denuncias pasaron de 24.238 en 2020 a más de 43.800 en 2025, lo que representa un aumento cercano al 80% en cinco años.
Uno de los fenómenos que más preocupa es el de los accidentes provocados de forma intencional. Nueva York se ubica entre los estados con mayor cantidad de estos casos, que generan reclamos fraudulentos y elevan los costos del sistema. Según datos oficiales, este tipo de maniobras afecta directamente a los consumidores, que pagan primas más altas como consecuencia.
"La seguridad pública es mi máxima prioridad. Por eso estoy tomando medidas enérgicas contra el fraude y las prácticas engañosas que ponen en riesgo a los neoyorquinos y aumentan los costos", dijo la gobernadora Hochul.
El programa también incluye el análisis de casos reales, revisión de leyes vigentes y técnicas de investigación. Participarán unidades especializadas en delitos financieros, junto con fiscales y expertos del DFS. Según el comunicado, el objetivo es fortalecer la capacidad operativa en todo el estado, más allá de la ciudad de Nueva York, donde este tipo de delitos suele concentrarse.
Algunas reformas relacionadas
Además de la capacitación, el plan contempla una serie de reformas. Entre ellas, se propone crear nuevas responsabilidades legales para quienes organizan accidentes falsos, ampliar los recursos destinados a la investigación y mejorar la coordinación entre organismos como la Policía Estatal, el DFS y el Departamento de Vehículos Motorizados.
Según el comunicado, también se prevé extender el plazo para que las aseguradoras reporten fraudes, de 30 a 60 días, y exigir descuentos obligatorios para conductores que utilicen cámaras en los vehículos, una herramienta que puede ayudar a detectar irregularidades.
Impacto económico
En promedio, los conductores de Nueva York pagan más de 4.000 dólares anuales por el seguro automotor, una cifra muy superior al promedio nacional. Según estimaciones del sector, una reducción del fraude podría disminuir las primas en unos 300 dólares por póliza.
Desde el gobierno sostienen que el enfoque busca proteger a los consumidores y reducir el peso de los costos indebidos. (Clarin.com)